Santo Domingo.- El mayor peligro de un medicamento falsificado no siempre se detecta al abrir la caja.
A veces el paciente cree que simplemente “el medicamento no le hizo efecto”.
O que “la presión se descontroló”.
O que “el antibiótico no funcionó”.
Pero detrás de esa aparente falla puede esconderse un producto adulterado, vencido, contaminado o sin la cantidad necesaria de principio activo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que uno de cada diez productos médicos que circulan en países de ingresos bajos y medianos es subestándar o falsificado, una situación que puede traducirse en tratamientos ineficaces, complicaciones de salud e incluso muertes prevenibles.
En República Dominicana, el problema se manifiesta principalmente en fallos terapéuticos que muchas veces el paciente no logra identificar a tiempo, lo que retrasa la atención adecuada.
Medicamentos falsificados puede dañarte sin que te des cuenta
El impacto del comercio ilícito de medicamentos no se limita a que un tratamiento no funcione.
Estos son los daños reales que provocan los medicamentos adulterados en el organismo
El director ejecutivo de la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma), Fernando Vizquerra, advierte que el problema puede combinar riesgos simultáneos que afectan directamente la salud.
“El mercado de medicamentos ilícitos no solamente está impactado por producto sin efecto terapéutico. En varios hallazgos se presentan riesgos adicionales como toxicidad y desequilibrio en las dosis”, explicó a El Día.
Vizquerra señala que algunos medicamentos incautados en la región contienen cantidades mínimas del principio activo o sustancias contaminantes que no cumplen estándares sanitarios.
“El consumo de antibióticos con dosis subterapéuticas contribuye al aumento de la resistencia antimicrobiana en la región”, advirtió.
De su lado, la infectóloga Vivian Puente explica que una de las principales consecuencias para los pacientes es el retraso en el diagnóstico y el tratamiento adecuado cuando el medicamento consumido no produce el efecto esperado.
“Muchas veces el paciente cree que su enfermedad está empeorando o que necesita cambiar de tratamiento, cuando en realidad el problema está en el producto que consumió”, señala.
La especialista advierte que esta situación puede provocar complicaciones evitables, especialmente en personas con enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes o afecciones cardiovasculares.
“Cuando un medicamento no contiene el principio activo necesario, el paciente puede descompensarse y llegar a requerir atención médica de emergencia”, agrega.
Cómo detectar un medicamento falsificado antes de consumirlo
Los medicamentos falsificados pueden imitar empaques, sellos y registros con alto nivel de precisión, lo que dificulta su detección a simple vista.
Los organismos sanitarios recomiendan señales como errores en el empaque, variaciones en colores, ausencia de lote o registro sanitario, precios muy bajos o venta fuera de farmacias autorizadas.
Sin embargo, estas señales no siempre son suficientes cuando la falsificación es sofisticada.
La Asociación de Industrias Farmacéuticas Dominicanas (INFADOMI) advierte que la apariencia externa no garantiza autenticidad ni calidad.
“El hecho de que un producto tenga empaque o aparente ser original no significa que haya pasado por controles regulatorios”, señaló la entidad.
INFADOMI también advierte que el crecimiento de la venta en redes sociales ha ampliado la exposición al riesgo y ha normalizado la compra informal de medicamentos.
La entidad considera que uno de los principales desafíos para combatir este mercado es la amplitud del territorio y la existencia de múltiples puntos de comercialización informal, incluidos canales digitales. A esto se suma la necesidad de fortalecer la coordinación entre las instituciones y las herramientas de inteligencia y trazabilidad para identificar y desmantelar las redes de distribución ilícita.
Qué dice la ley dominicana sobre vender medicamentos falsificados y cuáles son las penas
Las sanciones
En República Dominicana, la comercialización de medicamentos falsificados está tipificada en la Ley General de Salud 42-01 y la Ley 17-19 sobre Comercio Ilícito.
Las sanciones incluyen multas, decomisos, clausura de establecimientos y penas de prisión cuando hay riesgo para la salud pública.
El Ministerio Público ha logrado que estos casos lleguen a condenas firmes. En 2018, seis personas fueron sentenciadas a penas de entre dos y diez años de prisión por integrar una red dedicada a la falsificación y comercialización de medicamentos sin registro sanitario.
El 30% de medicamentos comercializados son falsificados
Frente a esta realidad, el titular de la Procuraduría Especializada de Crímenes y Delitos contra la Salud, Rafael Brito, aseguró que las autoridades mantienen investigaciones activas contra estas estructuras.
“La Procuraduría tiene un abordaje 360 del comercio ilícito de medicamentos, ya sea en colmados no autorizados, ventas ambulantes o laboratorios clandestinos”, explicó a El Día.
Brito señaló que uno de los principales retos es identificar las redes de distribución.
“Tratamos de detectar las fuentes y aplicar técnicas de investigación para el éxito de los casos”, indicó.
También confirmó coordinación con otros organismos del Estado y reveló que actualmente existen investigaciones abiertas.
Las redes ilegales que distribuyen medicamentos falsos en RD y cómo operanzgos
Durante la elaboración de este reportaje fueron consultadas varias instituciones vinculadas a la regulación y control del mercado farmacéutico para conocer su posición sobre los hallazgos presentados. Sin embargo, al cierre de esta edición, no se había obtenido respuesta de parte de las entidades consultadas.
Pese a los operativos, decomisos, sanciones y procesos judiciales, el comercio ilícito de medicamentos continúa apareciendo en distintos puntos del país, con patrones que se repiten en el tiempo y en distintas escalas.
Las investigaciones han demostrado que el problema no se limita al mercado local. En 2019, las autoridades desmantelaron una red que falsificaba, adulteraba y exportaba medicamentos hacia Colombia, entre otros destinos.



