La fiscal general del Distrito de Columbia, Estados Unidos, confirmó ayer que el exadministrador de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), Melitón Cordero, está siendo acusado de conspiración y fraude en visas.
A través de un video publicado en su cuenta de X, la fiscal federal Jeanine Pirro hizo referencia a la política migratoria de la administración de Donald Trump respecto al cierre de la frontera para evitar que personas vinculadas a criminalidad organizada no ingrese a Estados Unidos, afirmando que Cordero brindó información falsa para permitir que personas pudieran entrar a los Estados Unidos, a cambio de dinero.
“El pueblo estadounidense le confió a este individuo el fiel cumplimiento de sus funciones y la representación del gobierno estadounidense en el extranjero como líder dentro de la DEA”, declaró.
Refirió que el exagente bajo arresto es consciente de las consecuencias de haber recibido soborno para agilizar que personas de las que no se sabe si tenían derecho para entrar a Estados Unidos.
“Para cualquier otra persona que use una insignia, recuerden quién piensa que puede socavar las prioridades de nuestro Presidente: los vamos a encontrar”, advirtió la funcionaria en el audiovisual donde también dijo que no importa que las personas no estén en territorio de los Estados Unidos, lo van a encontrar.
Cordero, de 47 años, ha estado asignado durante seis años a la Embajada de Estados Unidos en la República Dominicana.
DEA reubicará personal
Luego del anuncio del cierre temporal de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Santo Domingo hecho por la Embajadora, Leah Francis Campos, en medio de una investigación por presunta corrupción, la DEA informó que su personal asignado en República Dominicana está siendo reubicado.
El administrador de la DEA, Terrance Cole, indicó en una declaración oficial este viernes que no harán “comentarios sobre las acusaciones específicas que se hicieron públicas” en torno a la oficina de la institución en República Dominicana.
Señaló que la DEA está “cooperando plenamente con las autoridades competentes”, y que se están revisando las acusaciones para proteger la integridad de sus operaciones.
“La DEA exige a su personal los más altos estándares de integridad y rendición de cuentas. Cualquier denuncia de mala conducta o corrupción se trata con la máxima seriedad, y actuamos con rapidez para evaluar los hechos y garantizar la rendición de cuentas cuando corresponda”, afirmó Cole.
“En esta agencia, no se tolera ninguna conducta que manche la insignia o erosione la confianza depositada en nosotros por el pueblo estadounidense y nuestros socios internacionales”, añadió, y defendió el profesionalismo y honorabilidad de los “miles de profesionales de la DEA”.
El Gobierno estadounidense ha valorado en reiteradas ocasiones la lucha contra las drogas del actual Gobierno de la República Dominicana, que el año pasado decomisó 48 toneladas de drogas en su combate al narcotráfico, el lavado de activos y otros delitos conexos, en su lucha “sin precedentes” contra estas estructuras del crimen organizado, según la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).
Visitas de alto nivel de la DEA al presidente
La DEA y el gobierno dominicano han mostrado, en los últimos años, los frutos de la estrecha colaboración. El jefe de esa agencia, Daniel Salter, y Miles Aley, jefe adjunto de Operaciones Internacionales, visitaron al presidente Luis Abinader en noviembre pasado. En tanto que su agente especial en la región del Caribe, Michael A. Miranda, visitó tres veces la República Dominicana en menos de un año: junio y noviembre de 2025 y, el 4 de febrero.



